Ir al contenido principal

Ideas para mejorar el sistema de educación

El sistema educativo convencional, cómo cualquier creación humana, no es perfecto, y por tanto presenta oportunidades de mejora...

Después de tantas cosas que se han dicho que van a revolucionar la educación - por ejemplo bachillerato por radio o cursos por Internet - el núcleo del sistema educativo sigue siendo el mismo, y seguirá siendo el mismo.

No podemos construir un sistema alternativo ex nihilo.

Nos dicen en Ingeniería que para crear un sistema se hace investigación, levantamiento y análisis de requerimientos, diseño, y puesta en marcha (entre otras cosas)... sin embargo, la migración al nuevo sistema suele ser un problema, uno que se puede mitigar si tan solo se tiene en cuenta compatibilidad con el sistema anterior cómo un requerimiento crucial del proceso, y se consideran a las personas que tienen que hacer el mantenimiento y la puesta en marcha cómo usuarios.

Por tanto, si queremos un mejor sistema de educación, hay que partir de que lo que hay funciona, y no se le debe quitar. Por tanto el objetivo debe ser extender el sistema de educación. De esta forma garantizamos que sea lo que sea que nos inventemos, no puede ser peor que lo hay, puesto no le vamos a quitar.


Ahora, uno de los principales defectos del sistema de educación convencional es la carencia de personalización. La educación está organizada como una cadena de producción, donde jóvenes pasan de una estación a otra, en las cuales se les instala conocimiento...

¿Porqué es un problema?

Por un lado, jóvenes que tienen dificultades en ciertos temas siguen en el grupo aunque el grupo pase a temas más avanzados que requieran entender precisamente los temas que se les dificultan... eso crea proverbiales lagunas que se quedan ahí indefinidamente.

Por el otro, jóvenes que están por adelante del grupo pierden interés, se acostumbran a una situación de poco esfuerzo (que puede llegar a ser un obstáculo en el ámbito laboral), y no desarrollan todo su potencial.

Sin embargo, debemos partir de que lo que hay funciona. Esto es un problema de distribución: jóvenes que tienen un desempeño cercano a la media tienen una educación adecuada... los que se encuentran en los extremos necesitan ayuda.

Vamos a tratar esto cómo una situación de desastre, lo primero que queremos es un sistema de alerta temprana. Luego planes de respuesta, continuidad, y recuperación.

Nota: me estoy saltando el análisis de riesgos, fundamentalmente porque no lo puedo hacer. Sin embargo sugiero que no estoy eliminando amenazas ni debilidades, estoy tratando dejar pasar oportunidades cómo un desastre (¿Donde va eso en la matriz F.O.D.A? - pregunta retorica).


Sistema de alerta temprana:

Sugiero tomar la idea de las auto-evaluaciones, y hacerlas de verdad auto-evaluaciones, y por tanto no son tareas ni examines. Es decir, que no sea necesario presentarlas, ni contribuyan a una calificación. En su lugar, las auto-evaluaciones son una oportunidad que hay que aprovechar.

Nota: Ya que esto es tanto para jóvenes que necesitan refuerzo cómo para quienes están más adelantados que su grupo, deben tener acceso a auto-evaluaciones de temas más allá del final de su curso.

Si podemos automatizar la verificación de las auto-evaluaciones (por ejemplo, haciendo preguntas de selección múltiple), habrá jóvenes que las harán. ¿Porqué?

Según la teoría de motivación de David Pink, los elementos de la motivación son: Maestría, Autonomía y Propósito.

Por su naturaleza las auto-evaluaciones, evaluadas automáticamente, y que no son obligatorias. Suplen dos de tres (Maestría y Autonomía). Quienes quieran reforzar sus conocimientos, asegurarse que están preparados para los exámenes, o simplemente quieren adelantarse porque lo que están viendo en clase puede parecer muy fácil o muy aburrido... van a hacer las auto-evaluaciones.

Ah, pero ¿A quién le importa? ¿Qué propósito tienen?

Primero que todo, la reto-alimentación es importante, si no hay un sistema que califique las auto-evaluaciones, ¿para qué las hacen? Nadie las va a ver.

Según la Taxonomia de Bartle de jugadores de videojuegos (si, estoy diciendo que mandar tu auto-evaluación a un sistema que lo califica es un videojuego), hay: Triunfadores, Exploradores, Sociables y Asesinos. Y lo único que necesitas para tener a triunfadores interesados es darles un puntaje, a exploradores les interesarán los temas que pueden aprender... Las auto-evaluaciones probablemente no atraigan a los otros dos grupos.

Ahora, el propósito, cómo decía, es un sistema de alerta temprana. Sí (algunos) jóvenes mandan sus auto-evaluaciones, es posible identificar quienes se están adelantando y quienes están teniendo dificultades, y en que temas.

Por supuesto, también puede ser una alerta tardía, si un alumno le va mal en clase, se puede ir a ver cómo le va en las auto-evaluaciones.

Para evitar darnos cuenta muy tarde, sugiero un cambio en el salón de clases: cuando se hace una pregunta, no es a dedo, ni al que alce la mano, es al azar. Se ponen los nombres en una bolsa, y se saca a ver quien va a contestar. Esto hace que todos sepan que se tienen que preparar, porque todos pueden ser elegidos a contestar, además puede descubrir alumnos con dificultades (que no habrían alzado la mano porque saben que no saben)...

Con este cambio, hay un propósito para el sistema de auto-evaluación desde el punto de vista de los que les va mal: ver si están listos para contestar en clase. ¿Y para los que les va bien? Propongo que a un alumno que ha hecho bien todas sus autoevalucaciones, e incluso ha ido más allá, pueda completar la asignatura sin un examen (digo, que lo exoneren). Así, con maestría, autonomía y propósito, podemos esperar que las auto-evaluaciones sean usadas.

... y en caso tal que en el colegio* haya quienes no quieren ir para que no les pregunten lo que no saben, pues he ahí la alerta.

*: En ningún momento dije que esto se limite a la universidad.

Nota: las auto-evaluaciones también nos darían un promedio del salón, por tanto sirve cómo sistema de apoyo a la toma de decisiones para al profesor.


Plan de respuesta:

Si hemos encontrado un alumno que no asiste, que falla al contestar en clases, que está lejos de la media en sus auto-evaluaciones... ¿Qué hacer?

Podemos haber encontrado a un alumno que necesita un refuerzo, y el asunto es que tenemos el medio: las auto-evaluaciones. Lo que hay que hacer es programar un horario para que asista a una clase con un tutor que le ayude a estudiar para sus auto-evaluaciones (algo similar a cómo las familias contratan un tutor para que ayude con las tareas). Este tutor debe conocer el caso individual, debe preocuparse de entender los problemas que puede que tenga fuera de la institución educativa (e.g. no asiste por falta de dinero para el transporte, etc...*), y debe preocuparse de encontrar formas que le faciliten aprender (al fin y al cabo hay quienes aprender más fácil de una forma que de otra, no creo en la idea que la gente se puede dividir en auditivos, visuales y kinestésicos... pero de hay diferencias, hay diferencias).

*: Esto puede requerir en apoyo de un psicólogo, según sea el caso.

Por otro lado podemos haber encontrado un alumno que se destaca en su grupo. Este alumno también necesita un cierto tipo de educación personalizada. Más que nada este alumno necesita la oportunidad de desarrollar su potencial, y para eso necesita un entorno que le ofrezca retos de forma segura.


Según Pathways To Education, además del apoyo de tutores, puede ser necesario el apoyo de transporte, oportunidades de becas, así cómo buenos mentores y orientación profesional, entre otras cosas.

Sin embargo corremos el riesgo opuesto: que formemos personas dependientes de estas estructuras de soporte (ver: A thirty-year follow-up of treatment effects), para evitar esto no se debe atar el apoyo a una persona (e.g. siempre es el mismo tutor), y no se debe limitar la autonomía del alumno respecto a sus estudios ("llevarlo de la mano").

Sabemos que buenos profesores puede hacer la diferencia (ver: The Long-Term Impacts of Teachers: Teacher Value-Added and Student Outcomes in Adulthood). Personalmente creo que el gobierno debería dar deducciones de impuestos a profesores, y se debería considerar la docencia cómo una opción laboral para esas personas que ya no quieren contratar debido a que tienen muchos años de experiencia.


Ahora, así cómo todos los que necesitan refuerzos son diferentes, y tienen obstáculos únicos... colocar a todos los que están por delante de su grupo juntos no es la mejor opción. Es mi opinión, y la del profesor Simon Singh, que se necesitan al menos dos grupos adicionales... de los cuales el primero ya es común en muchos colegios (e.g. todos los alumnos ven educación fisica, pero solo unos hacen parte del equipo del colegio... todos ven matemáticas, pero solo unos participan en las olimpiadas matemáticas, etc...).

El primer grupo es un grupo de profundización y competencia. El segundo grupo, en el cual están esos cuantos que destacan entre los que destacan, y que tienen aun más potencial, debe estar creando y enfrentando retos constantemente.

Una idea para idiomas: Todo el mundo ve español y estudia gramática, lengua y estilo, y aprenden redacción de ensayos, reportes y trabajos escritos... quienes destacan tienen un club de lectura, donde se hace lectura crítica de libros elegidos por el grupo. quienes destacan de los que destacan escriben poesías, cuentos, etc... debe haber alguien que les rete a salir de su área de comodidad, y critique su trabajo. Es mi opinión que los libros se escriben escribiéndolos... si queremos formar autores, hay que hacer que escriban.

Nota 1: En caso que no esté claro, estos grupos deben ser por asignatura, porque quienes destacan en matemáticas no son aquellos que destacan en geografía.

Nota 2: Estos grupos deben ser aditivos. No se sacarán alumnos del salón porque entren a alguno de los grupos especiales, para no romper lazos de amistad necesariamente (que son apoyo emocional útil, capital social).

Nota 3: Estos grupos deben diseñarse de forma que fomenten el desarrollo de las habilidades del siglo 21.


Plan de continuidad:

Si el sistema de alerta son las alarmas de incendio, el plan de respuesta son las rutas de escape, el plan de continuidad es el lugar al que nos podemos ir a trabajar ahora que el edificio que teníamos se ha incendiado.

En nuestro caso el plan de continuidad se trata de que quienes que han entrado a algún grupo especial no se tengan que retirar de su grupo normal. Esto es particularmente un reto para aquellos con dificultades. Cómo decía antes, debe haber un tutor que les ayude a estudiar para sus auto-evaluaciones. El problema que el grupo normal sigue avanzando... ¿Qué pasa si avanza muy rápido?

Sinceramente soy partidario de que pierdan la asignatura (porque la idea que todos pasan no ayuda a la calidad de la educación). Sin embargo esto no debe significar repetir. ¿Cómo así?

Por un lado, quien ha perdido una asignatura no tendría que repetir las demás que ha pasado. Estoy diciendo que el colegio debe asemejarse más a la universidad en que no es necesario ver todas las asignaturas del mismo nivel. Por otro, partiendo del supuesto que quién se está retrasando ya está recibiendo apoyo, no debería hacer falta inventarlo cuando tienen una nota insuficiente en el examen final... sin embargo, al ya haber visto la asignatura que perdieron, bien podrían avanzar en sus auto-evaluaciones y validar la asignatura con un examen extemporáneo.

Por otro lado, quien ha adelantado sus auto-evaluaciones podría interesarse en validar asignaturas que aun no ha visto mediante el mismo examen.

Es la flexibilidad de no tener que ver todas las asignaturas de un mismo nivel, junto a la posibilidad de validar asignaturas que nos da un plan de continuidad.


Plan de recuperación:

Nota: Esto no aplica a quienes se han adelantado.

Ok, alguien paso a un grupo especial, aun está viendo clases con el grupo normal... pero aun así sigue teniendo dificultades. ¿Qué hacemos para que se recupere (para que ya no necesite en grupo especial? La verdad... no sé.

Propongo que esto no se considere un problema de esa persona, sino un problema de la institución. Digo, quiero decir, una oportunidad. Una oportunidad de aprender qué más hace falta y qué más se puede hacer para ayudar.


Extra: creatividad

El problema expuesto no es el único problema del sistema de educación convencional. Otro problema es las evaluaciones incentivan mentir (inventarse algo a ver si coincide) antes que no contestar. Al parecer para mentir si somos creativos, esperaría que tuviéramos mejor ciencia ficción en este país. Y cómo decía antes, si perdiste un parcial, el grupo sigue adelante, no tienes oportunidad de aprender e intentar de nuevo (Bueno si tienes, sí nos olvidamos de que todo el mundo pasa y se queda con sus lagunas). Lo que resulta en que no se admita no saber. "No sé" resulta difícil de decir, siempre es castigado.

Hay profesores que hacen el experimento de tratar los puntos de forma inversa: todos empiezan con una calificación perfecta, y solo pueden perder puntos (o eso dicen). Sin embargo, es lo mismo, "No sé" es perder puntos. Solo que en este caso es mejor no participar para no perder puntos.

Hay algo que si funciona: dar opciones. Que elijan que tipo de evaluación prefieren. ¿Trabajo escrito? ¿Examen? ¿Exposición? - incluso si debe ser un examen, se puede dar más preguntas de las que se esperan que se completen en el tiempo dado, y solamente evaluar una cantidad preguntas menor... lo cual viene con el añadido de que deben elegir cuales contestar.


Existe la creencia que no se puede evaluar la creatividad, puesto no se puede juzgar el arte de forma objetiva... pero creatividad no tiene que significar arte. Necesitamos creatividad en cualquier actividad que implique innovar, resolver problemas, y básicamente cualquier cosa que no podemos automatizar (aun).

Sin embargo hay una forma objetiva de evaluar creatividad: pensamiento lateral. Se pide al alumno que enumere formas de hacer X, o cosas que se pueden hacer con Y, etc... y se evalúa cuantas respuestas validas pueden dar. Esto significa más puntos entre más ideas generen, e implica salir de las respuestas convenciones para intentar ganar esos puntos.

Nota: Poner a dibujar y evaluar el dibujo, es a lo mejor una evaluación de la técnica y la composición, no de la creatividad. En un dibujo se plasma una idea solamente, por compleja que sea. No demuestra la capacidad de encontrar alternativas.


Esto, por supuesto, deja el problema de - por decirlo así - evaluar la calidad de la creatividad (ya que evaluamos la cantidad). Para esto necesitamos evaluar la capacidad de resolver problemas. Hay una herramienta perfecta para eso: videojuegos. Los videojuegos son únicos entre el software en que no intentan resolverle problemas al usuario... intentan planteárselos. Si en la realidad los proyectos empezaran con un planteamiento de un problema, nunca se harían videojuegos. No, no, no. Los proyectos empiezan con una idea.

Ah, pero... ¿Qué asignatura es esa?

Antes que me digan que los videojuegos no enseñan nada, todo videojuego que se respete permite aprender a jugarlo, así que al menos enseñan eso. Y para los que piensan que solo fomentan la violencia... hay otros géneros. Pero más importante, en los videojuegos se ejercita la creatividad, la toma de decisiones, la gestión de recursos, perseverancia, (dependiendo el juego) el trabajo en equipo y las habilidades comunicativas, (y si buscan en Internet como pasar las partes difíciles) habilidades investigativas. Todo esto se transfiere a cualquier otra disciplina, si es que los conocimiento adquiridos durante el juego no lo hacen.

Ese es el problema... conocimientos no es lo único que se aprende (Y la memoria semántica no es la única clase de memoria). Si pensamos que solo se aprenden conocimientos, entonces los videojuegos no tienen mucho que enseñar... ¡pero no es así!

Ah, todo mientras se familiariza con la tecnología. Además, muchos videojuegos tienen historias, y si se puede aprender de un libro, o de una película, se puede aprender de un videojuego que presente las mismas ideas de forma interactiva.

¿Qué asignatura es esa?

Es alfabetización de videojuegos. Al igual que las otras asignaturas tiene niveles. En el nivel normal, se aprende a jugar, se aprende la historia de los juegos, se aprende cómo funcionan. En el segundo nivel se hacen competencias, se estudia el diseño de los juegos, se juega de forma critica, se hacen ensayos acerca de los juegos, se exploran sus las referencias culturares (por ejemplo un videojuego puede ser una buena excusa para investigar de mitología) y su filosofía. En el tercer nivel, donde están los que destacan de los que destacan, se crean juegos (Puede organizarse como un Game Jam: se elige un tema y cada quien debe hacer un juego que incorpore ese tema de forma creativa en un tiempo limite, y se pueden organizar en equipos a libertad, y al final tienen que exponer que hicieron).

Nota 1: Se debe recordar que estos niveles no son ciclo 1, ciclo 2 y ciclo 3. Estos niveles se pueden expandir los ciclos que haga falta... pero no van en serie, van en paralelo. Según se destaquen en el primer nivel acceden al segundo, y los que destacan entre los que destacan acceden al tercero.

Nota 2: Si bien los empleos en general no requieren alfabetización de videojuegos, si es una posible vía laboral. Sea en su desarrollo, en su venta, o en deportes electrónicos (eSport). Además los empleos en general no requieren conocimientos de los ríos de china, y desde el advenimiento de las calculadoras cada vez necesitan menos matemáticas. Sin embargo, perseverancia, creatividad, toma de decisiones, etc... si son necesarias. ¿Donde podemos enseñar a tomar decisiones? Ciertamente debe ser tomando decisiones, pero no vamos a poner a alguien que no sabe tomarlas a que cree problemas reales solo para que aprenda... debe ser en un entorno seguro... algún tipo de juego.


Existe la idea que todo el mundo debe aprender a programar. Yo creo que todo el mundo debe tener una idea cómo funcionan los computadores, y la clases de cosas que pueden hacer (que clases de software hay), y cómo usarlos de forma responsable y segura (identificar phishing, defenderse de malware, privacidad en linea), y de paso se puede enseñar a hacer tramites en linea. Aun no entiendo porque nunca me enseñaron tramitología. Esto, por supuesto, es la clase de computación. Ah, pero los que destacan deben aprender a ver los computadores de forma critica. Un buen ejercicio puede ser elegir un software, buscar defectos o posibles, enviar reportes a los desarrolladores. Los que destacan de los que destacan aprender a programar, tal vez contribuir al software libre, participar de un Hackathon.


Yo creo en hacer proyectos en el entorno académico. De la forma que planteo este sistema, los que destacan de los que destacan deben crear.

Lamentablemente, en el sistema académico actual, cuando cada asignatura nos pide un proyecto - lo cual, quedé convencido que es para formar carácter y forzar el desarrollo de la habilidad de gestión del tiempo - aprendemos a ser mediocres, hacer proyectos fáciles, hacerlos a medias (o mandarlos a hacer).

En su lugar, preferiría un único proyecto por ciclo. No es una asignatura, y se debe presentar a los grupos especiales a los que se pertenezca, y es evaluado por cada uno de los profesores. Así que si estas programando por la clase de computación y por la de videojuegos, es un solo proyecto. Ah, y si tienes que escribir por la clase de español, el los diálogos de los personajes, el texto descriptivo del software, y manuales de ayuda cuentan cómo proyecto. ¿Tienes que hacer un proyecto para matemáticas? Puede ser cómo resolviste un problema de geometría para el juego, o para física cómo usaste las formulas de mecánica (fuerza, aceleración, etc.) en el juego. ¿Emprendimiento? Cuéntanos como vas a monetizarlo, venderlo, hacerle publicidad... ¿Naturales? Cuéntanos de la fisiología de las criaturas del juego, si tienen una cadena alimenticia, la forma de hoja de las plantas... ¿Sociales? La estructura socio política del mundo ficticio, la geografía del lugar, su historia... ¿Economía? Cómo funciona el mercado en el juego, que se puede comprar o vender... ¿Redes de computadores? cómo funciona el juego multijugador, ¿Música? ¿Dibujo? etc... Ok, no van a hacer un juego tan complejo que tenga todas las asignaturas, digo que debe incorporar aquellas de las cuales estén en grupos especiales (y que los videojuegos son versátiles y ofrecen oportunidades a muchas disciplinas).

Es más, la institución educativa debería archivar todos los proyectos (por un lado para ver que no los estén repitiendo cada ciclo porque alguien le vende el mismo proyecto a todo el mundo, y por el otro...) para publicarlos, en un "periódico" (es un blog, ¿ok? que lo manejen los de idiomas) académico. Y dicha publicación servirá por un lado para que puedan leer los proyectos que otros han hecho y sirvan de inspiración, y por otro lado porque cada publicación contribuye a la hoja de vida de un egresado, y todos esos benditos proyectos pueden - por fin - ayudar a conseguir un empleo. En particular si las empresas vuelven a la idea de buscar talento, en lugar de pedir que vengan a ellos, pero esa es otra historia.

Comentarios